Mujeres trabajadoras honrarán a la heroína de la Guerra de Abril en el 8 de marzo
En el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT) y la Unión Clasista de Trabajadores (UCT) han convocado a una concentración en el Parque del Este para rendir tributo a la desaparecida dirigente revolucionaria Hilda Gautreaux. El acto, que tendrá lugar el domingo 8 de marzo, a las 9:30 de la mañana frente a la estatua que lleva su nombre, busca entrelazar las luchas históricas del pueblo dominicano con las reivindicaciones actuales del movimiento feminista y clasista.
Por: Redacción de Servicios Umbral.com.do
Santo Domingo, R.D. — En una simbiosis perfecta entre la memoria histórica y la vigencia de las luchas sociales, el próximo domingo 8 de marzo los pies de cientos de mujeres volverán a pisar firme el suelo del Parque del Este. No será una conmemoración más. La cita, convocada por el Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT) y la Unión Clasista de Trabajadores (UCT), promete tejer el grito de «¡Viva nosotras!» con el eco de los fusiles de abril de 1965.
El punto de encuentro será la estatua de Hilda Gautreaux, ubicada en la avenida San Vicente de Paúl, esquina antigua calle Primera. Allí, a las 9:30 de la mañana, se depositarán ofrendas florales y se encenderá la llama simbólica de quienes, como Gautreaux, entendieron que la soberanía nacional y la emancipación de la mujer son dos caras de una misma moneda.
Hilda Gautreaux: La muchacha de la trinchera
Hilda Gautreaux no fue una espectadora de su tiempo. En la efervescencia de los años 60, esta joven de espíritu indómito se incorporó a las filas constitucionalistas, combatiendo hombro a hombro con los hombres y mujeres que se alzaron para reponer al profesor Juan Bosch y defender la Constitución del 63. Su nombre quedó inscrito con sangre y coraje en las páginas de la Guerra de Abril, donde la lucha por la democracia se confundía con el anhelo de una patría justa y soberana.
Dirigente revolucionaria y defensora acérrima de la independencia nacional, Gautreaux se convirtió en un símbolo de la mujer combatiente, rompiendo los moldes de una sociedad que pretendía relegar a las mujeres al espacio doméstico mientras ellas decidían ocupar las trincheras. Su desaparición física no logró silenciar su ejemplo; al contrario, lo petrificó en la memoria colectiva.
La estatua: Un gesto de justicia escultórica
La efigie que hoy vigila la entrada del Parque del Este es el resultado de la sensibilidad artística y el compromiso histórico de dos creadores dominicanos. La estatua en honor a Hilda Gautreaux fue realizada por los artistas, Amaury Martín Hernández y Wander Rafael. Estos artistas plasmaron en el madera la piedra no solo los rasgos de la abogada combatiente, sino la energía de una mujer en movimiento. La obra, erigida por gestiones de organizaciones populares y del Ayuntamiento de Santo Domingo Este, en el mandato de Manuel Jiménez, se ha convertido en un altar laico donde las nuevas generaciones de trabajadoras y estudiantes llegan para recordar que la lucha sigue.
Una convocatoria que trasciende el género
La concentración del 8 de marzo no solo busca conmemorar la fecha internacional, sino vincular las demandas laborales —equidad salarial, fin de la precarización, respeto a los derechos sindicales— con la defensa de la soberanía nacional, amenazada hoy por otras formas de intervención.
«Pararnos frente a Hilda es pararnos frente a nosotras mismas», expresaron voceras del MMT. «Ella nos recuerda que no hay lucha feminista verdadera sin lucha antimperialista y sin justicia social».
La cita es, pues, un llamado a la historia viviente. A las 9:30 de la mañana, cuando el sol tropical caliente las losas del parque, la voz de Hilda Gautreux resonará de nuevo a través de las gargantas de quienes se niegan a doblar la cerviz.