La presidenta mexicana cumple su primer año de gobierno profundizando el proyecto de la Cuarta Transformación con nuevos programas sociales, inversión en infraestructura y una histórica reforma judicial, mientras consolida su liderazgo en la escena internacional.
Por Brendalis Reyes
CIUDAD DE MÉXICO.—Al cumplirse hoy el primer año de su mandato presidencial, Claudia Sheinbaum PardoClaudia Sheinbaum Pardo ha logrado articular con notable precisión técnica y continuidad política lo que denominó «el segundo piso de la Cuarta Transformación», heredando y expandiendo el proyecto iniciado por su predecesor, Andrés Manuel López Obrador. Su administración ha combinado la profundización de programas sociales emblemáticos con la puesta en marcha de nuevas iniciativas en materia de salud, educación y vivienda, todo ello enmarcado por reformas constitucionales que, según la propia mandataria, «revirtieron en parte el legado neoliberal» y avanzaron hacia una democracia más participativa.
Entre los logros más destacados de este primer año se cuenta una reducción del 32% en los homicidios dolosos durante once meses consecutivos, resultado de una estrategia de seguridad que ha marcado un contraste con los índices históricos de violencia en el país. Paralelamente, la presidenta echó a andar tres programas sociales centrales: un apoyo bimestral para mujeres de 60 a 64 años, becas universales para estudiantes de escuelas públicas y el programa «Salud Casa por Casa», que lleva atención médica a ancianos y personas con discapacidad en sus domicilios.
Reformas Estructurales y Soberanía Energética
El año de Sheinbaum estará marcado en la historia constitucional de México por las reformas aprobadas, particularmente la transformación del poder judicial que, por primera vez, sometió a elección la designación de jueces. «Han querido minimizarla, ensuciarla, pero lo cierto es que ya no deciden unos cuantos quiénes son los jueces y las juezas. Ya lo decide el pueblo de México. Eso es algo histórico», afirmó la presidenta durante uno de sus encuentros con la prensa.
Junto a esta modificación, su gobierno concretó la reforma sobre derechos indígenas —traducida en presupuesto directo para comunidades originarias y afrodescendientes— y consolidó la recuperación de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad como empresas plenamente públicas, reafirmando el principio de soberanía energética.
En el ámbito internacional, el talante firme y sereno de Sheinbaum frente al impredecible presidente norteamericano, Donald Trump,Donald Trump, le valió reconocimientos tanto dentro como fuera de las fronteras mexicanas, demostrando una capacidad de negociación que preservó la dignidad nacional sin sacrificar la relación bilateral. Con la construcción de cientos de miles de viviendas, el impulso a proyectos carreteros, ferroviarios y de agua potable, y la implementación del Bachillerato Nacional, la primera presidenta de México ha cimentado en doce meses un legado que aspira a redefinir el desarrollo nacional en las décadas por venir.