El Partido Comunista del Trabajo acusa al presidente de actuar como «instrumento» de Donald Trump y desatender crisis locales para servir intereses geopolíticos de EE.UU.
POR SERVICIOS UMBRAL.COM.DO
SANTO DOMINGO. – El Partido Comunista del Trabajo (PCT) calificó como un acto de “sumisión” el Decreto 500-25 promulgado por el presidente Luis Abinader, que vincula al llamado “Cártel de los Soles” con el gobierno de Venezuela, tildando la medida de “servil” hacia los intereses de la administración de Donald Trump y una clara desviación de las urgentes problemáticas nacionales.
En un comunicado de firme tono crítico, la organización política acusó al mandatario de convertirse en “instrumento de agendas externas” mientras el país enfrenta crisis profundas en servicios básicos, salud y economía. “No existen datos relevantes ni pruebas contundentes que demuestren que el Cártel de los Soles representa una amenaza directa para la República Dominicana”, subrayó el PCT.
Una sumisión histórica, no aislada
El decreto no es un hecho aislado, sino la continuación de una línea de “pleitesía” que —denuncia el PCT— ha caracterizado la relación del gobierno del PRM con Washington. Entre los actos concretos de esta sumisión destacan:
· Apoyo incondicional a sanciones: El gobierno dominicano ha secundado todas las sanciones económicas impuestas por EE.UU. contra Venezuela, incluso cuando estas afectan el flujo comercial regional y contradicen el principio de no intervención.
· Base de operaciones antirregionales: La reciente autorización para el uso de espacio aéreo y aguas territoriales dominicanas por patrullas navales estadounidenses en misiones de «interdicción marítima», sin supervision soberana efectiva.
· Alineamiento en foros multilaterales: Voto constante a favor de las resoluciones promovidas por EE.UU. en la OEA que buscan aislar diplomáticamente a Venezuela, abandonando posturas históricas de neutralidad y autodeterminación.
· Cooperación militar asimétrica: Renovación de acuerdos que permiten la presencia de asesores militares norteamericanos en territorio dominicano sin mecanismos transparentes de control parlamentario o rendición de cuentas públicas.
· Criminalización de la solidaridad: Persecución administrativa y judicial contra organizaciones dominicanas que mantienen lazos de cooperación con instituciones venezolanas, aplicando de facto listas de exclusión dictadas desde Washington.
El llamado: mirar hacia dentro
El PCT instó al presidente a enfocarse en los “graves problemas internos” que afectan a la población, en lugar de actuar como vocero de operativos geopolíticos diseñados fuera de frontera. “Rechazamos toda forma de entreguismo —señaló el texto—. Estados Unidos solo mira a República Dominicana en la medida que sirve a sus intereses”.
Contexto regional de tensiones
El decreto se emite en medio de un recrudecimiento de la retórica anticaribeña de Trump, que incluye amenazas de intervención militar en Venezuela y acusaciones de narcoterrorismo contra su gobierno. Para muchos analistas, la medida dominicana alimenta narrativas que justifican acciones más agresivas en la región.
Mientras el Palacio Nacional emite decretos al compás de tambores lejanos, aquí, en el suelo que pisan los dominicanos, los apagones siguen sin tregua, el agua escasea y los hospitales colapsan. La pregunta salta: ¿gobernar para Washington o para los que votaron?