El exministro peledeista afirma que las mujeres dominicanas tienen las capacidades para gobernar, mientras proyecta unidad en su partido para 2027 en torno al candidato más popular.
Por Julio Guzmán Acosta
Santo Domingo.— Entre los mármoles del Palacio de Justicia, donde acudió por el caso de corrupción que le involucra, Gonzalo Castillo trazó este viernes dos declaraciones estratégicas: una sobre el futuro político de las mujeres y otra sobre el del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). El exministro de Obras Públicas (2012-2019) y excandidato presidencial aseguró que el país tiene «madurez suficiente» para ser gobernado por una mujer, destacando sus cualidades como administradoras natas.
«Basta ver quién lleva las riendas en los hogares dominicanos: temple, temperamento y eficiencia son sellos femeninos», expresó Castillo ante los periodistas, en una intervención que resonó como guiño a figuras como Margarita Cedeño o Cristina Lizardo dentro de su partido. Sin embargo, evitó nombres propios al hablar de 2028: «El PLD se unirá tras el candidato con mayor respaldo popular. Pondremos el oído en el corazón del pueblo», prometió, en lo que interpretan como un distanciamiento de métodos tradicionales de designación.
El escenario judicial —donde la audiencia fue pospuesta por licencia médica de su codefensa Natividad Martínez— contrastó con su discurso de renovación. Analistas consultados ven en sus palabras una doble jugada: mientras capitaliza el creciente apoyo social al liderazgo femenino, busca reposicionar al PLD tras sus derrotas electorales. «Habla de meritocracia popular cuando su partido arrastra crisis por alianzas cupulares», señaló una fuente cercana al Comité Político.
Mientras Castillo aboga por «escuchar al pueblo», la pregunta flota en el aire: ¿aceptaría el PLD una candidatura femenina si emerge como la más popular? Sus palabras, elegantes pero calculadas, dejan la puerta abierta… y la duda instalada.