Por Virtudes Álvarez Sampedro
Santo Domingo – A un mes de su implementación, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, defendió ayer el protocolo hospitalario para la atención y repatriación de parturientas y otros extranjeros en situación irregular en el país, tras las críticas emitidas por Naciones Unidas.
Atallah aclaró que ninguna persona que requiera atención médica urgente ha sido repatriada desde que el protocolo entró en vigor el 21 de abril, subrayando que se respetan las normas internacionales y los derechos humanos. “Se atiende a quien necesite atención urgente y, una vez establecida su estabilidad, se procede a la repatriación, como lo hacen otros países para ordenar la migración”, afirmó el funcionario.
La crítica de la ONU surgió tras la denuncia del portavoz de Antonio Guterres, Stéphane Dujarric, quien informó que en el último mes han sido deportadas 900 mujeres haitianas embarazadas o lactantes, y casi 20,000 haitianos en total, lo que genera preocupación por la situación humanitaria y de derechos humanos en Haití, afectado por una grave crisis.
En respuesta, Atallah recordó que la República Dominicana asume “la carga” como país hermano y llamó a la comunidad internacional a involucrarse en la solución de la crisis haitiana, señalando que la medida busca establecer orden y proteger al país.
El protocolo se aplica en 33 hospitales públicos, que concentran entre el 70 y 80 por ciento de los nacimientos de extranjeras en el país, donde entre un 45 y 55 por ciento de estas corresponden a mujeres haitianas, según datos oficiales.