El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, agradeció en Santo Domingo el apoyo del presidente Abinader a la «Operación Lanza del Sur», calificando la colaboración bilateral como un «modelo para la región» en la lucha contra el narcotráfico y el narcoterrorismo.
Por Servicios Umbral.com.do
SANTO DOMINGO.— Con una prosa tan firme como las acciones que viene a respaldar, el secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, rubricó este miércoles en el Palacio Nacional la fortaleza de una alianza que ambos países erigen como bastión contra las sombras del narcotráfico y el narcoterrorismo. En el corazón de la capital dominicana, Hegseth extendió un agradecimiento explícito al presidente Luis Abinader por su decisivo apoyo al despliegue provisional de efectivos y aeronaves estadounidenses que ejecutan la contundente “Operación Lanza del Sur”.
Tras una reunión privada con el mandatario, el alto funcionario norteamericano se dirigió a la prensa con la contundencia que el cargo exige. “Debemos enfrentar a los narcoterroristas y narcotraficantes con acciones fuertes y rápidas”, declaró, delineando una postura ofensiva que, aseguró, busca alterar la dinámica criminal en toda la región. La gratitud hacia Abinader no fue un mero formalismo diplomático, sino el reconocimiento táctico a un socio clave en una misión de alta complejidad.
“El presidente Trump los ha designado como organizaciones terroristas, narcotraficantes, que tienen la intención de traer violencia y drogas a los países de la región y al pueblo estadounidense”, afirmó Hegseth, con la mirada puesta en un enemigo común. Dirigiéndose a la ciudadanía de ambos países, añadió: “Quiero que quienes nos están viendo, los que ven las lanchas narcoterroristas que están siendo atacadas, entiendan que esta misión la tomamos sumamente en serio”.

Un Modelo de Cooperación Regional
Más allá de la operación específica, el discurso del secretario de Guerra esbozó una visión estratégica de mayor alcance. Calificó la asociación entre Washington y Santo Domingo como “una gran asociación” y, en un significativo endoso, la propuso como un paradigma a seguir. “Creo que es un modelo para la región”, sentenció. “Un modelo que esperamos ampliar con otros países que quieran asociarse con nosotros para garantizar que los narcoterroristas que han aterrorizado nuestros países reciban este mensaje”.
Este modelo, explicó, se distingue por una colaboración más estrecha y operativa. “El Departamento de Guerra estará a su lado, trabajando con ustedes para beneficio mutuo y me parece que esto es una diferencia importante de nuestra forma de operar”, aseguró Hegseth, proyectando una imagen de acompañamiento firme y continuo.
La Inteligencia como Arma Principal
En un segmento de su alocución que revela la profundidad del trabajo de inteligencia que sustenta las acciones militares, el secretario Hegseth fue categórico: “Sabemos de dónde salen las redes de narcotraficantes, también sabemos para dónde van, qué cosas llevaban, cuáles son sus intenciones y a quiénes representan”. Esta certeza, afirmó, es el fundamento que permite librar esta guerra de forma ofensiva, “de una forma que cambia la dinámica para toda la región y creemos que esto trae seguridad y estabilidad a nuestros socios”.
Testigos de una Alianza Fortalecida
La relevancia del encuentro quedó de manifiesto en el alto nivel de las comitivas. La delegación estadounidense estuvo integrada por la embajadora Leah Francis Campos, junto a asesores y el subsecretario de Guerra, Joseph Humire. Del lado anfitrión, el presidente Abinader estuvo flanqueado por los titulares de las carteras de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez; de Defensa, Carlos Fernández Onofre; de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y el director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Luis Soto, configurando un cuadro de unidad de Estado frente a una amenaza transnacional.