La posible reunión entre la presidenta mexicana y el monarca español, prevista en Ciudad de México con motivo de la visita del rey al país para asistir al partido entre España y Uruguay, se interpreta como un nuevo gesto de acercamiento tras años de tensiones diplomáticas derivadas del debate sobre la Conquista y la memoria histórica compartida.
Por Virtudes Álvarez Sampedro
CIUDAD DE MÉXICO.— El esperado encuentro entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el rey Felipe VI de España podría quedar confirmado en los próximos días, según adelantó este martes la propia mandataria durante su conferencia matutina.
“Relaciones Exteriores está viendo con la Cancillería de España y con la representación del jefe del Estado español. Yo creo que mañana o pasado les podemos informar”, señaló Sheinbaum al referirse a las gestiones en curso para concretar una reunión que tendría lugar en Ciudad de México.
La posible cita coincide con la visita que realizará el monarca español al país con motivo del encuentro de fútbol entre las selecciones de España y Uruguay, programado para el próximo 26 de junio en Guadalajara, dentro de la fase de grupos del torneo internacional organizado por la FIFA.

La invitación al rey formó parte de los esfuerzos recientes para aliviar las tensiones que han marcado la relación bilateral durante los últimos años. En la carta remitida a Felipe VI, la presidenta destacó que el evento deportivo representa una oportunidad para recordar la profundidad de los lazos históricos entre ambas naciones, construidos sobre una herencia común de lengua, cultura y memoria colectiva.
Posteriormente, Sheinbaum precisó que la invitación se inscribía en una serie de gestos protocolarios dirigidos a diversos países participantes y que no respondía exclusivamente a una iniciativa relacionada con la Corona española.
Desde Madrid, la Casa Real informó que Felipe VI recibió “con agrado” la invitación personal para visitar México, en el marco de la relación de amistad entre ambos países. El rey también comunicó su asistencia al Gobierno mexicano y al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
De concretarse, el encuentro representaría uno de los gestos diplomáticos más significativos desde que Felipe VI no fue invitado a la toma de posesión de Sheinbaum en 2024. Entonces, la mandataria justificó la decisión al considerar insuficiente la respuesta española a las solicitudes de reconocimiento por los agravios cometidos durante la Conquista.

En los últimos meses, sin embargo, ambos gobiernos han impulsado señales de distensión. Entre ellas destacan los intercambios culturales y las declaraciones del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien reconoció que la historia compartida entre México y España incluye episodios de injusticia hacia los pueblos originarios. A ello se sumaron recientes manifestaciones del propio Felipe VI, quien admitió que durante la colonización existieron abusos y controversias éticas.
Ahora, las cancillerías de ambos países trabajan para convertir en realidad una reunión que, más allá de su simbolismo, podría consolidar una nueva etapa en el diálogo entre México y España.