El PLD tilda de “falso plan” las medidas gubernamentales y alerta sobre un deliberado debilitamiento de la oposición; Johnny Pujols propone un recorte real del gasto público que incluya nómina, dietas y pensiones privilegiadas
Por Arturo F. Guzmán
Santo Domingo. – Con la templanza de quien ha transitado largos años por los vericuetos del poder y la oposición, el secretario general del Partido de la Liberación Dominicana, Johnny Pujols, desgranó ayer una andanada de críticas contra el Gobierno, al que acusó de orquestar “un falso plan de austeridad” que, lejos de aliviar las arcas estatales, persigue un propósito más sombrío: estrangular la competencia democrática.
Acompañado por una constelación de figuras del Comité Político peledeísta —Temístocles Montás, Iván Lorenzo, José Dantés Díaz, Gustavo Sánchez, Danilo Díaz y Margarita Pimentel—, Pujols compareció en la acostumbrada rueda de prensa de la organización para denunciar lo que calificó como un vacío de liderazgo ante la tormenta económica desatada por el conflicto en Medio Oriente.
“Dos meses han transcurrido desde que comenzó la crisis, y el Gobierno dominicano aún no ha presentado un plan serio que permita al país enfrentar correctamente sus efectos negativos”, sentenció el dirigente, con la gravedad de quien constata un naufragio anunciado.
El blanco principal de su diatriba fue la anunciada reducción del financiamiento a los partidos políticos, presentada por las autoridades como el eje central del ajuste. “Eso no es un plan de austeridad”, rebatió Pujols. “Es un engaño con matices políticos. No impacta el problema fiscal y representa mucho menos del 2% del presupuesto que el propio Gobierno dice necesitar”.
Fue entonces cuando el secretario general del PLD, respondiendo a las preguntas de los periodistas, soltó la frase que sintetiza la posición de su partido: “El Gobierno no quiere oposición, no quiere oposición desde el primer día”. Y añadió, con el tono de quien levanta un acta de acusación: “No han presentado ni plan ni diálogo a la oposición. La respuesta a las críticas ha sido esto”.
Pujols recordó que desde 2022 se incumple la ley en materia de financiamiento partidario, una irregularidad que, a su juicio, erosiona la institucionalidad. “Reducir de manera sistemática la capacidad operativa de los partidos implica limitar la competencia política. Y sin competencia política real, no hay democracia sólida”, enfatizó, como quien dibuja el horizonte hacia el que, advierte, se encamina la nación.
Un decálogo para la verdadera austeridad
Lejos de limitarse a la denuncia, el dirigente peledeísta desplegó un conjunto de propuestas que, en su opinión, constituirían un “plan de austeridad real”:
· Reducción de la nómina pública improductiva y publicación completa de todos los salarios del Estado.
· Congelamiento inmediato de todas las compras de emergencia, principal mecanismo de evasión de la Ley de Compras.
· Suspensión de programas sociales no vinculados al SIUBEN y transparencia de sus beneficiarios.
· Reducción del 50% de dietas, gastos de representación y bonos de funcionarios.
· Eliminación del gasto en eventos, entretenimiento y servicios de televisión por cable del Estado.
· Revisión de las pensiones especiales, especialmente aquellas superiores a RD$100,000 mensuales.
· Implementación de un plan para reducir las pérdidas eléctricas del 41% al 25% en 18 meses.
· Auditoría forense independiente sobre los US$775 millones del contrato de AERODOM.
“El país necesita un plan real, no medidas simbólicas ni populistas”, concluyó Pujols, con la convicción de quien cree haber puesto el dedo en la llaga. “La austeridad no se anuncia; se practica en el día a día, y empieza por el propio Gobierno”.
El Partido de la Liberación Dominicana reiteró, al cierre de su intervención, que no cederá ante lo que denominó “chantaje político” y defendió el rol de los partidos como pilares fundamentales del sistema democrático, en una advertencia que resonó con eco de advertencia en los pasillos del poder.