Un apagón generalizado paralizó a República Dominicana por varias horas, colapsando el tránsito, el transporte masivo y servicios esenciales, mientras autoridades restablecían solo un tercio de la capacidad energética nacional bien entrada la noche.
Por Servicios Umbral.com.do
SANTO DOMINGO.- La República Dominicana vivió ayer una tarde de caos e inmovilidad cuando un colapso total del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) sumió al país en la oscuridad. El apagón, desencadenado a la 1:20 de la tarde por una falla en la subestación de San Pedro de Macorís, dejó a millones de dominicanos sin energía eléctrica durante más de siete horas, paralizando hospitales, colapsando el tránsito y dejando varados a miles de usuarios del transporte público.
El efecto dominó fue inmediato. La falla técnica provocó la desconexión en cadena de las plantas generadoras del Este, incluyendo Punta Catalina, lo que generó «una caída brusca de frecuencia y tensión» que terminó por colapsar todo el sistema, según explicó el ministro de Energía y Minas, Joel Santos. El mecanismo de autoprotección del sistema, diseñado para evitar daños mayores, dejó sin embargo al país completo a merced de sus consecuencias.
El colapso urbano fue total. En Santo Domingo, la suspensión del Metro dejó a miles de usuarios varados en estaciones, obligándolos a buscar transporte alternativo en medio de un tránsito ya colapsado por la inoperancia de los semáforos. La Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) desplegó a 4,208 agentes para controlar manualmente las intersecciones, mientras se formaban largas colas de vehículos y miles de personas recorrían a pie largas distancias ante la falta de transporte disponible.

Los servicios esenciales se vieron gravemente comprometidos. Hospitales y clínicas dependieron exclusivamente de plantas eléctricas para mantener funcionando servicios de emergencia y quirófanos, mientras establecimientos comerciales redujeron su horario o cerraron completamente.
A las 8:00 de la noche, bien entrada la oscuridad, las autoridades informaban haber integrado al sistema apenas 1,082 megavatios, equivalente a solo el 33% de la demanda real del SENI, que supera los 3,600 megas. El restablecimiento progresivo del servicio, que comenzó alrededor de las 6:00 de la tarde, priorizaba áreas críticas y servicios esenciales, aunque miles de hogares y negocios permanecían sin energía al cierre de esta edición.
El ministro Santos reiteró el compromiso de transparencia en la investigación de las causas, mientras el país intentaba volver a la normalidad en la noche, preguntándose cuánto tiempo duraría esta frágil recuperación.