Consorcio Global Min invertirá en bloques CB1 y CB2 con alto potencial gasífero y petrolero, asumiendo todos los riesgos operativos y financieros.
Por Julio Guzmán Acosta
SANTO DOMINGO. – El Ministerio de Energía y Minas (MEM) firmó un contrato clave con el consorcio Global Min para la exploración y eventual explotación de petróleo y gas natural en la cuenca del Cibao, una región considerada de alto potencial hidrocarburífero que abarca provincias como Montecristi, Dajabón, Valverde, Puerto Plata y Santiago.
El acuerdo, suscrito por el ministro Joel Santos y el representante del consorcio Félix Manuel Santana Reyes, concede derechos de operación por once años sobre los bloques CB1 y CB2, sin exigir inversión inicial del Estado dominicano. Global Min —integrado por la firma local Global Min y la estadounidense Lumina Geophysical— asumirá todos los costos y riesgos de las operaciones, aplicando tecnología moderna en las fases de exploración y desarrollo.
Beneficios fiscales y empleo local
El Estado recibirá al menos el 43% de la renta petrolera total una vez iniciada la etapa productiva. Además, el contrato prevé la generación de empleos directos e indirectos, programas de capacitación técnica y acciones de responsabilidad social comunitaria, especialmente en las zonas de influencia operativa.
Sostenibilidad y estándares ambientales
El memorando incluye cláusulas ambientales y de seguridad industrial que obligan al consorcio a cumplir normativas internacionales. Se garantizará la protección de ecosistemas sensibles y se implementarán medidas para minimizar el impacto en suelos, aguas y comunidades aledañas.
Hacia la autonomía energética
Esta alianza refuerza la estrategia del MEM para reducir la dependencia de combustibles importados y sentar las bases de una industria nacional de hidrocarburos. El éxito de esta primera ronda petrolera —cuya firma se enmarca en el plan “RD Gas Natural”— impulsará una segunda ronda de licitaciones en 2026, dirigida a expandir la exploración en otras cuencas sedimentarias del país.
Con este paso, la República Dominicana avanza en la diversificación de su matriz energética y en la búsqueda de soberanía en un sector estratégico para su desarrollo.