Por Brendalis Reyes
Santo Domingo, 31 de marzo 2025.– El presidente Luis Abinader afirmó este lunes que su gobierno no permitirá el desorden en las manifestaciones públicas. «Pueden protestar lo que quieran, pero con orden y en paz. Que quede claro eso: en orden y en paz», enfatizó el mandatario durante su intervención en La Semanal.
Sus declaraciones se produjeron tras los incidentes registrados durante la marcha de la organización paramilitar Antigua Orden Dominicana, que culminó en enfrentamientos entre manifestantes y miembros de los cuerpos de seguridad. La protesta, que reunió a cientos de personas, transcurría sin mayores alteraciones hasta que un grupo desvió la ruta acordada, lo que provocó la intervención de la Policía y el Ejército. El altercado derivó en el lanzamiento de piedras y otros objetos.
Frente a lo ocurrido, Abinader cuestionó: «¿Qué pasó en la marcha? Preguntémosles a los organizadores», y recordó que Antigua Orden Dominicana había asegurado que se cumplió con lo pactado.
Enfoque en migración y seguridad
El presidente también destacó que la política migratoria es una de las prioridades de su administración. Mencionó los avances en la frontera, como proyectos agrícolas y de construcción para reducir la mano de obra irregular, así como las deportaciones semanales de migrantes indocumentados.
Además, rechazó las versiones que señalan que el sector de Friusa, en La Altagracia, está fuera del control estatal, argumentando que es una comunidad con más de 30 años de historia.
Preocupación por discurso de odio
Por otro lado, el senador de La Altagracia, Rafael Duluc, alertó que las protestas contra haitianos están fomentando un clima de división. Negó que la migración sea un problema exclusivo de su provincia y criticó que las movilizaciones en Hoyo de Friusa puedan perjudicar al turismo, uno de los pilares económicos de la zona.
Las declaraciones de las autoridades reflejan la tensión en torno a las manifestaciones y la creciente polarización por el tema migratorio, mientras el gobierno insiste en mantener el orden público.