Bajo la presentación de Rafael Chaljub Mejía, se pondrá en circulación «Cincuenta Años después, Escritos Políticos», obra de alto contenido político que rescata el pensamiento y la lucha del importante dirigente del MPD durante los años oscuros del balaguerato.
Por Julio Guzmán Acosta
SANTO DOMINGO.- La memoria histórica de las luchas populares dominicanas encuentra hoy un nuevo altar en la XXVII Feria Internacional del Libro. A las cinco de la tarde, en el tercer piso de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, será puesto en circulación «Cincuenta Años después, Escritos Políticos», obra obra política del revolucionario Freddy González, cuya presentación estará a cargo del intelectual y dirigente de izquierda Rafael Chaljub Mejía, en un acto que promete tender puentes entre generaciones de militantes sociales.
El libro, compilado con un esmerado respecto por el tiempo donde narran los hechos, se erige como documento fundamental para comprender los mecanismos de resistencia durante los llamados «Doce Años de Balaguer» . Freddy González, formado en las filas del Movimiento Popular Dominicano (MPD) donde llegó a ocupar posiciones en su Comité Central, ha dedicado toda su vida a la lucha política desde la región norte y Santo Domingo, desarrollando simultáneamente una aguda capacidad de análisis que ahora ve la luz en estas páginas.
Los escritos revelan a un pensador meticuloso cuya prosa elegante y bien cuidada desentraña con precisión quirúrgica los entresijos del poder durante cinco décadas de vida política dominicana. «No se trata solo de un testimonio militante, sino de un ejercicio de reflexión política sofisticada que conecta las batallas del pasado con los dilemas del presente», adelantó uno de los compiladores de la obra bajo condición de anonimato.
La Fundación Maximiliano Gómez, de la cual González es miembro, ha cursado invitación especial a miembros de la organización y al público general para lo que considera «un acto de reivindicación histórica». El escenario elegido -la Feria del Libro- convierte el lanzamiento en un gesto cargado de simbolismo: la memoria insurgente ocupando el espacio cultural oficial, demostrando que las ideas transformadoras siguen vivas en el imaginario nacional.