Umbral

Opiniones

La derecha gana terreno en América Latina

América Latina atraviesa uno de los cambios políticos más profundos de las últimas décadas. En menos de tres años, la derecha y la centroderecha han conquistado gobiernos en Ecuador, Argentina, Bolivia, Chile, Honduras, Perú, Costa Rica y Colombia, alterando el equilibrio político regional. Detrás de este giro convergen factores económicos, problemas de seguridad, el desgaste de los oficialismos y una nueva batalla por la opinión pública librada en las redes sociales mediante campañas digitales cada vez más sofisticadas.

Por Julio Guzmán Acosta
El fin de un ciclo

Durante la primera década del siglo XXI, buena parte de América Latina estuvo gobernada por fuerzas progresistas que impulsaron importantes reformas sociales y ampliaron la presencia del Estado en áreas como la educación, la salud y la protección social.

Sin embargo, ese escenario comenzó a modificarse gradualmente. La desaceleración económica, el aumento de la inseguridad, la corrupción, la crisis migratoria en algunos países y el desgaste propio de los gobiernos prolongados fueron debilitando el respaldo electoral de muchos oficialismos.

Las elecciones celebradas entre 2024 y 2026 terminaron consolidando un nuevo mapa político que hoy coloca a la derecha y la ultraderecha como las principales fuerzas de gobierno en buena parte del continente.

País por país

Ecuador

La reelección de Daniel Noboa confirmó que la seguridad se convirtió en la principal preocupación del electorado. La lucha contra el crimen organizado desplazó incluso los debates económicos tradicionales.

A pesar de que la política impulsada por este no resolvió ninguno de los problemas principales, pero su retórica de mano dura convenció a un amplio sector del electorado, que le permitió la reelección.

Argentina

Javier Milei consolidó su proyecto liberal con una amplia victoria en las elecciones legislativas, fortaleciendo un programa de profundas reformas neoliberales que tampoco han resuelto los problemas principales y si ha reducido el aparato estatal.


Bolivia

El triunfo de Rodrigo Paz Pereira puso fin a cerca de dos décadas de predominio del Movimiento al Socialismo (MAS), marcando uno de los cambios políticos más significativos de Sudamérica. Pero hoy sigue en una crisis política como resultado de la política que han implementado.

Chile

José Antonio Kast alcanzó la Presidencia con un discurso basado en el orden público, el control migratorio y la recuperación económica, reflejando el cambio de prioridades de buena parte del electorado chileno. Los errores cometido por el anterior gobierno cimentó las bases para el triunfo.

Leer Noticia  Antorcha de Santo Domingo 2026 llega a Miches entre reclamos por el deporte

Perú

Tras varios intentos, Keiko Fujimori consiguió llegar al poder prometiendo estabilidad política y crecimiento económico. Aunque será nueva encabezando el ejecutivo, ella y su grupo de poder han gobernado décadas.

Costa Rica

Laura Fernández Delgado dio continuidad al proyecto político iniciado por Rodrigo Chaves, fortaleciendo una agenda de corte conservador.

Honduras

Uno de los casos más llamativos fue Honduras.

El gobierno de Xiomara Castro impulsó programas sociales, promovió reformas institucionales y consiguió avances en algunos indicadores económicos y de seguridad. Sin embargo, esos resultados no bastaron para garantizar la continuidad del proyecto de Libertad y Refundación (Libre).

La victoria del conservador Nasry Asfura confirmó que una gestión con resultados positivos no siempre se traduce en éxito electoral cuando cambian las condiciones del debate político.

Colombia

La elección de Abelardo de la Espriella frente a Iván Cepeda terminó de consolidar el nuevo escenario regional.

Por el peso político y geoestratégico de Colombia, su cambio de gobierno representa uno de los movimientos más relevantes del continente.

La batalla también se libró en internet

Pero este giro político no puede entenderse únicamente desde la economía o la seguridad.

Durante los últimos procesos electorales, la disputa por el poder se trasladó con fuerza al ecosistema digital.

Universidades, observatorios electorales y organizaciones dedicadas a la verificación de datos han documentado la utilización de campañas de desinformación, publicidad política engañosa y segmentada, redes automatizadas de cuentas, granjas de trolls y sofisticadas estrategias de comunicación destinadas a influir sobre millones de votantes.

Las plataformas digitales se transformaron en el principal escenario de la confrontación política.

En numerosos países circularon de manera masiva noticias falsas, contenidos manipulados, vídeos editados fuera de contexto y campañas orientadas a instalar percepciones sobre inseguridad, corrupción, inmigración y crisis económica.

Especialistas coinciden en que estas estrategias no necesariamente cambian por sí solas el sentido del voto, pero sí logran instalar temas, fijar prioridades y condicionar la agenda pública.

De momento, la izquierda ha perdido la batalla digital

Uno de los elementos comunes en buena parte de los países analizados fue que la derecha y la ultraderecha han sabido adquirir los principales medios de comunicación y utilizarlos para sus propósitos. Por esa razón han sabido hacer uso de ellos y tener mejor capacidad de comunicación política.

Leer Noticia  Centros de acopio para ayudar a Venezuela desde República Dominicana: dónde donar y qué insumos se necesitan

Mientras organizaciones conservadoras desarrollaron durante años equipos especializados en inteligencia de datos, publicidad digital, producción permanente de contenidos y posicionamiento en redes sociales, muchos partidos progresistas continuaron dependiendo de métodos tradicionales de comunicación.

La competencia política dejó de librarse únicamente en actos públicos, debates televisivos y medios convencionales.

Hoy se disputa, sobre todo, en los teléfonos móviles.

Los algoritmos determinan buena parte de la información que consume cada ciudadano, mientras mensajes breves, emocionales y altamente segmentados alcanzan una difusión muy superior a la de las propuestas programáticas.

El papel de las plataformas

El crecimiento de la desinformación también ha abierto un intenso debate internacional sobre la responsabilidad de las grandes empresas tecnológicas.

Aunque plataformas como Meta, X, YouTube y TikTok han implementado mecanismos para eliminar cuentas falsas y limitar campañas coordinadas, investigadores sostienen que dichas medidas no han logrado frenar completamente la circulación de contenidos engañosos durante los procesos electorales.

La velocidad con la que se viraliza una publicación suele superar ampliamente la capacidad de moderación de las propias plataformas.

Por ello, organismos internacionales, universidades y especialistas en gobernanza digital reclaman mayores niveles de transparencia en la publicidad política y mecanismos más eficaces para proteger la integridad de los procesos democráticos.

Más que un giro ideológico

El nuevo mapa político latinoamericano difícilmente puede explicarse mediante una sola causa.

El voto expresa una combinación de factores económicos, sociales, culturales y tecnológicos que interactúan de manera distinta en cada país.

La inseguridad, el costo de la vida, el desgaste de los gobiernos, la polarización política y la transformación del ecosistema informativo forman parte de una misma realidad que ha redefinido la competencia electoral en el continente.

Un escenario abierto

Pese al avance conservador, América Latina continúa siendo una región políticamente diversa.

Brasil mantiene un gobierno de izquierda y otros países conservan administraciones de distinto signo ideológico, lo que impide hablar de una hegemonía definitiva.

Lo que sí parece evidente es que la política latinoamericana ha entrado en una nueva etapa.

Las elecciones ya no se deciden únicamente en las plazas públicas ni en los grandes debates televisivos. También se libran en los algoritmos, en las plataformas digitales y en la capacidad de construir relatos capaces de movilizar emociones, influir en la conversación pública y conquistar la atención de millones de ciudadanos.

Leer Noticia  Mundial 2026: las luces y sombras de la Copa más politizada

El nuevo mapa político de América Latina no solo refleja un cambio de gobiernos. También revela una profunda transformación en la forma de ejercer y disputar el poder.

Hola, 👋
Encantados de conocerte.

Regístrate para recibir contenido interesante en tu bandeja de entrada, cada mes.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Suscríbete

Deja un comentario

Noticias Relacionadas

Ultimas Noticias

Social Share Buttons and Icons powered by Ultimatelysocial
Scroll al inicio