Ramala, 18 jul. Al menos 15 civiles palestinos murieron y decenas resultaron heridos hoy por bombardeos israelíes contra la Franja de Gaza, en medio de contactos para renovar una tregua que otorgue un respiro a la población allí.
Bombardeos en Jabalia, Khan Yunis y Rafah dejan nuevas víctimas mortales mientras el ejército israelí divide el territorio palestino con operaciones militares.
Por Virtudes Álvarez Sampedro
GAZA.— La Franja de Gaza continúa sumergida en una espiral de violencia que ya cumple 651 días de escalada militar. Según reportes de la agencia palestina Safa, al menos cuatro personas fallecieron y varias más resultaron heridas este viernes durante un bombardeo israelí en Jabalia al-Nazla, al norte del territorio sitiado.
Los equipos de rescate trabajan entre escombros para recuperar cuerpos. En la ciudad de Khan Yunis, cinco palestinos murieron tras un ataque aéreo contra campamentos de desplazados, mientras que en Rafah, al sur, se recuperaron dos cadáveres de entre las ruinas dejadas por los bombardeos. Un joven herido días atrás en el barrio de Al-Tuffah, en Gaza, se sumó a la lista de víctimas fatales.
La estrategia militar israelí, que incluye la división geográfica de la Franja mediante los ejes Netzarim (norte) y Morag (sur), busca fragmentar el territorio para aislar focos de resistencia. Esta táctica ha convertido a ciudades como Khan Yunis y Rafah en escenarios de intensos combates, dificultando el desplazamiento de civiles y la llegada de ayuda humanitaria.
Las cifras oficiales, aunque disputadas, superan los 58 mil palestinos muertos desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023. Organizaciones internacionales denuncian que el 70% de las víctimas son mujeres, niños y ancianos.
Mientras aviones de guerra sobrevuelan el enclave, familias enteras buscan refugio en hospitales abarrotados y escuelas convertidas en albergues. La ONU advierte que el 90% de la población gazatí enfrenta inseguridad alimentaria aguda.
El gobierno israelí justifica estas operaciones como «acciones defensivas contra grupos armados», pero la comunidad internacional incrementa su presión para lograr un alto al fuego. Mientras tanto, Gaza sigue escribiendo su historia con sangre y escombros, en un conflicto que parece no tener fin.