Crónica satírica del partido que nadie pidió, pero todos vieron (o no)
Por Brenda’s Reyes
El FC Barcelona, en su afán por hacer que LaLiga parezca un paseo por el parque, decidió que lo mejor era ganar “sin esfuerzo” contra un Osasuna que, sinceramente, ya ni se acuerda de qué es un triunfo. Con esta “agónica” victoria (8ª seguida, pero quién lleva la cuenta), el Barça se afianza como líder solitario, dejando al Madrid tres puntos atrás y al Atlético… bueno, al Atlético ya ni lo miran.
El partido que fue más trámite que emoción
– Minuto 11: Ferran Torres, en un arrebato de inspiración (o porque se dio cuenta de que Lewandowski no estaba), abre el marcador. Osasuna, sorprendida por el concepto «marcar un gol», no supo cómo reaccionar.
– Minuto 20: Dani Olmo convierte un penalti… ¡pero no tan rápido! Herrera lo para, pero como Moncayola se coló antes, le dieron otra oportunidad. Olmo, generoso, decidió marcar otra vez para que no se sintiera mal. Lástima que luego su aductor dijo «hasta aquí hemos llegado» y se lesionó. Flick, al borde de un aneurisma.
– El resto del partido. El Barça controló el balón como si fuera un ejercicio de keepy-uppy, mientras Osasuna miraba con nostalgia su única victoria en los últimos 16 partidos.
Lewandowski entra… ¿para qué exactamente?
Con el partido ya en el bolsillo, Flick decidió que Lewandowski necesitaba minutos… o más bien, que Lewy necesitaba sumar al Pichichi. Y así fue: el polaco marcó el 3-0 tras un pase de Fermín, demostrando que, aunque el partido ya estaba muerto, él siempre está vivo para la estadística.
Lo mejor:
– El Barça líder.
– Ferran Torres recordando que existe.
– Lewandowski anotando por inercia.
Lo peor:
– La lesión de Olmo (¿alguien tiene un aductor de repuesto?).
– Que este partido se jugó en una fecha que nadie quería.
– Que Osasuna sigue sin encontrar el botón de «recuperar forma».
En resumen: El Barça gana “sin sudar”, LaLiga se encamina a un Clásico decisivo, y Osasuna… bueno, al menos tienen bonitos recuerdos. ¡Hasta la próxima jornada de trámite! ⚽😴