Califican la medida como «violación del derecho internacional» y alertan sobre posibles intenciones injerencistas contra Venezuela. Exigen respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos.
Por Julio Guzmán Acosta
Santo Domingo. – Organizaciones de izquierda dominicanas emitieron un comunicado conjunto en el que rechazaron categóricamente el reciente despliegue militar autorizado por el gobierno de Donald Trump en aguas del Caribe, el cual incluye tres buques de guerra, submarinos y aproximadamente 4,000 efectivos militares.
La medida, justificada oficialmente por Washington como una operación contra carteles de narcotráfico a los que ha designado como «organizaciones terroristas», ha sido interpretada por estos grupos políticos como una provocación directa contra la soberanía de Venezuela y una clara violación de las normas internacionales establecidas por la ONU.
En el documento, suscrito por el Partido Comunista del Trabajo (PCT), Movimiento Caamañista (MC), Movimiento Popular Dominicano (MPD), Partido Patria Para Todos/as (PPT), Fuerza de la Revolución (FR) y el Referente de la Izquierda Dominicana (RID), se argumenta que esta acción militar «constituye una grosera violación a todas las normas del derecho internacional y el respeto a la delimitación marítima de los Estados».
Las organizaciones señalaron que la operación militar estadounidense representa un intento de «chantajear a gobiernos y pueblos soberanos» y evidencia la «incapacidad» de las autoridades norteamericanas para controlar el consumo de narcóticos dentro de su propio territorio, donde existen más de 40 millones de consumidores.
El comunicado contextualiza esta acción dentro de lo que denominan «la derrota del modelo neoliberal» que habría propinado el comandante Hugo Chávez en 1999, y asegura que el imperialismo norteamericano «nunca ha aceptado el proyecto bolivariano» venezolano.
Las izquierdas dominicanas alertaron que el despliegue busca desestabilizar militarmente la región y recuperar el control de Venezuela, país de importancia estratégica por sus recursos naturales y ubicación geopolítica. Además, interpretan la medida como un mensaje de apoyo a gobiernos aliados en la región que «actúan como gobernadores coloniales».
Frente a este escenario, las organizaciones firmantes hicieron un llamado a:
1. Rechazar y enfrentar el intento del imperialismo yanqui de invadir a Venezuela
2. Ratificar el apoyo a la declaración de Latinoamérica y el Caribe como zona de paz
3. Respetar la soberanía y autodeterminación de los pueblos
La proclama concluye recordando que Latinoamérica y el Caribe han sido declaradas zona de paz por los países integrantes de la CELAC y el ALBA-TCP, por lo que consideran que esta acción militar contradice abiertamente dicha declaración.