La organización política considera que la decisión del presidente, amparada en la Ley 64-00, reconoce el rechazo ciudadano y demuestra que “cuando el pueblo se organiza y lucha puede incidir directamente en el poder”
Por Theo N. Guzmán
SANTO DOMINGO. – El Frente Amplio calificó este martes como un “paso correcto en la defensa del medioambiente” la orden del presidente Luis Abinader de detener el proyecto minero Romero, ubicado en la provincia de San Juan, y subrayó que esta determinación es incomprensible sin la presión sostenida de las comunidades organizadas.
La decisión gubernamental, sustentada en la Ley 64-00 de Medio Ambiente, no solo acata el marco legal vigente, sino que evidencia, a juicio de la organización política, el peso determinante de la movilización popular frente a una iniciativa que sectores ambientalistas y campesinos percibían como una amenaza directa a los recursos naturales y la vida de la población.
“Es la demostración de que cuando el pueblo se organiza y lucha puede incidir de manera directa en las decisiones del poder”, afirmó María Teresa Cabrera, vocera del Frente Amplio, en un pronunciamiento público.
Cabrera subrayó que el rechazo al proyecto Romero no surgió en el vacío, sino del trabajo firme y sostenido de organizaciones comunitarias, campesinas, ambientales y sectores populares, tanto en San Juan como en distintas regiones del país, que se levantaron en defensa de su territorio.
El Frente Amplio destacó, además, el papel histórico de las masas populares como sujeto fundamental de los procesos de transformación social. Recordó que las conquistas en materia de derechos, soberanía y protección ambiental en República Dominicana han sido fruto de la presión colectiva y la participación activa de la ciudadanía, no de concesiones unilaterales del poder.
La organización llamó a mantener la vigilancia y la movilización permanente para garantizar que decisiones como esta se traduzcan en políticas públicas de largo aliento, y reiteró que el desarrollo del país debe basarse en el respeto al medioambiente, la vida y la dignidad del pueblo dominicano.