Presidente critica a administraciones pasadas por desatender obras de saneamiento de agua, calificándolas como “invisibles”
Por César Dalmasi Guzmán
Santo Domingo. – En el marco del taller “Inicio de una transformación histórica del saneamiento en República Dominicana”, el presidente Luis Abinader anunció este viernes el inicio de un ambicioso plan de saneamiento dirigido a zonas costeras y turísticas del país, incluyendo Boca Chica, San Pedro de Macorís, La Romana y Bávaro-Punta Cana.
Durante su intervención, el mandatario criticó a los gobiernos anteriores por no priorizar las inversiones en saneamiento de aguas, argumentando que estas son obras “que no se ven” y, por tanto, no generan un impacto inmediato visible. “Muchos gobiernos anteriores, sin entrar en detalles, no invirtieron porque no se ven. Son obras que no se ven, pero que siempre tienen que estar ahí y que hemos trabajado porque son parte esencial de la salud de la población”, afirmó Abinader.
El proyecto, que abarcará 140 kilómetros de costa en el mar Caribe, tiene como objetivo mejorar la calidad del agua, proteger el medio ambiente y garantizar la salud de las comunidades locales y los turistas. Según el director del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), Wellington Arnaud, la inversión estimada para este programa ronda los mil millones de dólares, financiados en gran parte por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Impacto en el turismo y la salud pública
El plan de saneamiento no solo busca beneficiar a las comunidades locales, sino también fortalecer el sector turístico, uno de los pilares de la economía dominicana. Katharina Falkner-Olmedo, representante del BID en el país, destacó que esta iniciativa posicionará a República Dominicana como líder en América Latina en inversión per cápita en saneamiento durante los próximos tres años.
“Esta intervención permitirá aumentar la cobertura de alcantarillado en un 40 % y el tratamiento de aguas residuales en un 80 %, con un impacto directo en el desarrollo económico y social”, señaló Falkner-Olmedo.
Además, el proyecto incluirá la construcción de emisarios submarinos, comenzando por las localidades de Boca Chica, La Caleta y Andrés. Estas infraestructuras son clave para garantizar el tratamiento adecuado de las aguas residuales y evitar la contaminación de las playas y el mar.
Llamado a la eficiencia en el uso del agua
Durante su discurso, el presidente Abinader también hizo un llamado a la población para utilizar el agua de manera responsable y eficiente. Aunque reconoció que el país cuenta con abundantes fuentes de agua, enfatizó la necesidad de adoptar tecnologías de conservación y reutilización, como el uso de agua tratada para riego agrícola en zonas específicas.
“Lo que tenemos que aprender es a eficientizar el agua. No se trata solo de ahorrar, sino de utilizarla de manera eficiente, tal como lo hacen países que, debido a la escasez, han sido muy creativos en su uso”, expresó el mandatario.
Desafíos en zonas rurales
El anuncio del plan de saneamiento contrasta con la realidad que enfrentan muchas zonas rurales del país, donde el 90 % de las escuelas carecen de sistemas de saneamiento adecuados. Este dato, revelado recientemente, subraya la necesidad de extender estos esfuerzos más allá de las áreas turísticas y costeras.
El gobierno de Abinader ha prometido que este programa no solo mejorará la infraestructura, sino que también llevará salud y bienestar a millones de personas, especialmente en las regiones más vulnerables.
Con este ambicioso proyecto, República Dominicana busca no solo resolver problemas históricos de saneamiento, sino también posicionarse como un referente en la gestión sostenible del agua en la región.