Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara de Diputados.
Por Virtudes Álvarez Sampedro
Santo Domingo, 26 marzo 2025.- El hemiciclo de la Cámara de Diputados se convirtió este miércoles en el escenario de un forcejeo político que dejó al descubierto las tensiones por el control de uno de los órganos de fiscalización más importantes del país. Tras cuatro horas de sesión marcada por acusaciones cruzadas y retiros simbólicos, el oficialismo logró imponer sus ternas para la Cámara de Cuentas, pero el costo en credibilidad podría ser alto.
La batalla por las ternas
El ambiente se caldeó desde el primer momento, cuando el diputado de Fuerza del Pueblo, Julio César Valentín, alzó un informe disidente que sacudió el recinto. «Estamos ante un proceso viciado desde su origen», denunció, mientras sus colegas abandonaban el salón en señal de protesta. El documento, que circuló entre los periodistas, hablaba de «inconsistencias», «imposición de mayoría» y «falta de transparencia».
Del otro lado, Rogelio Alfonso Genao, presidente de la comisión evaluadora, esgrimía un dossier con los 193 currículos analizados. «Hemos trabajado con total pulcritud», aseguró, mostrando una carpeta que según él demostraba el rigor del proceso. Pero sus palabras chocaban contra el escepticismo de la oposición, que recordaba cómo en 2020 un escándalo similar terminó con renuncias masivas en el mismo organismo.
Los nombres detrás de la polémica
Entre los 15 nominados que ahora pasan al Senado, destacan figuras como:
– Yira Manuela Henríquez, exdirectora de Contabilidad Gubernamental, cuyo nombre genera consenso por su trayectoria técnica
– Charles Betances, cuestionado por su cercanía con altos funcionarios del PRM
– Claudia Álvarez Troncoso, cuya experiencia en auditoría internacional es alabada incluso por críticos del proceso
«Hay currículos impecables mezclados con nombres que huelen a cuota política», comentó bajo condición de anonimato un experto en administración pública consultado por Umbral.com.do.
El teatro político
El momento más revelador llegó cuando Gustavo Sánchez (PLD) tomó el micrófono. «Esto no es democracia, es un reparto descarado», lanzó antes de encabezar la salida de su bancada. La imagen de los legisladores opositores abandonando el hemiciclo contrastaba con los 125 votos oficialistas que aprobaron las ternas sin modificaciones.
Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara, intentó apagar el incendio: «Garantizamos que los seleccionados no tendrán color partidario», prometió, aunque su declaración sonó a guión repetido para muchos observadores.
Lo que viene
El Senado recibirá ahora el paquete de ternas en medio de un clima enrarecido. Fuentes legislativas revelan que:
– El PRM ya negocia con pequeños partidos para asegurar sus candidatos
– Organizaciones como Participación Ciudadana preparan un análisis independiente de los postulados
– Dos de los ternados podrían renunciar ante el clima de desconfianza generado
Mientras tanto, en los pasillos del Congreso sigue resonando la advertencia de un veterano asesor parlamentario: «Cuando la Cámara de Cuentas pierde independencia, los primeros en llorar son los mismos que hoy la manipulan». El tiempo dirá si esta profecía se cumple.