Por Theo N Guzmán
Hoyo de Friusa, La Altagracia.– El director general de la Policía Nacional, Ramón Antonio Guzmán Peralta, supervisó personalmente este domingo el despliegue de seguridad en el Hoyo de Friusa, ante la marcha convocada por la organización «La Antigua Orden Dominicana», que protesta contra la migración haitiana en la zona.
Despliegue policial y militar preventivo
Desde primeras horas, Guzmán Peralta recorrió la comunidad junto a altos mandos policiales y militares para coordinar el operativo, que buscaba garantizar el orden durante la manifestación, programada para las 2:00 de la tarde. Las autoridades desplegaron un fuerte dispositivo en la zona, conocida por su alta población de origen haitiano, ante el temor de posibles enfrentamientos.
Líder de la marcha llama a la calma, pero refuerza mensaje antimigratorio
Mientras tanto, Vázquez Hernández, líder de la organización convocante, se encontraba en Santo Domingo Este motivando a sus seguidores antes de partir hacia Friusa. A través de un megáfono, instó a los manifestantes a mantener la calma, pero destacó la presencia militar como respaldo a su causa:
«Todos los que vamos para allá mantengámonos en orden, porque esta vez contamos con la presencia de las Fuerzas Armadas», afirmó.
Vázquez Hernández informó que 15 autobuses trasladarían a los participantes, cinco financiados por la organización y el resto por simpatizantes. En declaraciones a la periodista Nuria Piera, aseguró que el movimiento tiene apoyo ciudadano: «Hasta ahora hemos podido pagar cinco autobuses con la contribución (de la organización), los demás han sido aportados por personas que apoyan la causa».
Tensión contenida en una comunidad en el ojo del huracán
Aunque las autoridades reportan normalidad en la zona, la marcha ha generado preocupación por posibles confrontaciones en Friusa, donde residentes dominicanos denuncian pérdida de control territorial debido a la migración haitiana. El operativo combinado de Policía y Fuerzas Armadas busca evitar incidentes, pero el trasfondo del evento mantiene en vilo a la comunidad.
Mientras los manifestantes se preparan para llegar, las calles de Friusa permanecen custodiadas, en una jornada que pone a prueba la convivencia en una de las zonas más sensibles de La Altagracia.