Los médicos generales sostienen buena parte de la atención sanitaria en República Dominicana y, sin embargo, continúan siendo uno de los sectores más relegados del sistema. Un informe de IQVIA 2026 revela que figuran entre los profesionales que más prescriben medicamentos, un dato que reabre el debate sobre el escaso respaldo que reciben para su formación y actualización científica.
Por Pedro Angel
La gran “des fortuna” es que no han tenido oportunidad de cursar una especialidad o porque no tienen medios económicos para hacerlo a propio bolsillo o porque no han aprobado el Examen Nacional de Residencias Médicas.
Son prácticamente el soporte del sistema hospitalario público y privado de República Dominicana, pues trabajan en las emergencias, en las rutinas de atención y hasta en la parte administrativa-sanitaria.
Los médicos generales son los grandes olvidados del sistema sanitario del país, pues sus esfuerzos no son compensados con apoyo para participar en los eventos de actualización científica, como los congresos médicos.
En el más reciente estudio de la industria farmacéutica, se reveló una sorpresa que necesariamente deberá cambiar las tornas en lo adelante. El último informe sobre la industria farmacéutica del Caribe y Centroamérica, IQVIA 2026, dice que son los galenos que más recetan medicamentos.
El 13% de las prescripciones a los pacientes salen de sus bolígrafos, en consultas, emergencias, las Unidades de Atención Primaria (UNAPS) públicas y en esas mismas unidades de carácter privado.
Recetan tanto o más que los ginecólogos, los pediatras, los cardiólogos e internistas, y superan en el poder de prescripción a los endocrinólogos, neumólogos y gastroenterólogos, especialistas todos que viajan por todo el mundo para actualizarse en congresos y otros eventos, sustentados en la bondadosa zapata de la industria farmacéutica.
El IQVIA 2026 indica que los ginecólogos están también en la cumbre privilegiada de los que más prescriben: representan el 13 por ciento de éstas. Pero los pediatras están por debajo de ambos, con sólo 11%.
En el orden figuran los cardiólogos, con 10 por ciento; médicos internistas, con 5 por ciento; traumatólogos, con 4 por ciento; y médicos familiares, neumólogos, gastroenterólogos y endocrinólogos, con solo 3 por ciento del total de recetas indicadas a los pacientes.
Hablé con el doctor Yaser Sánchez, presidente de la Asociación de Médicos Generales de la República Dominicana, y el llamado fue a que la industria farmacéutica los tome en cuenta para asistir a congresos médicos y otras actividades de actualización científica.
Tengo 25 años asistiendo asiduamente a congresos médicos y otros tipos de jornadas científicas y veo la millonada gastada por los laboratorios farmacéuticos y marcas de salud en los médicos especialistas con numerosa prescripción de sus productos.
Hay, incluso, una regla no escrita mediante la cual las farmacéuticas cargan de los hombros a grupos de especialistas, con su matemática propia de las recetas médicas: los que recetan mucho son los elegidos para patrocinio de su participación.
En esto hay un juego político-negociador: los galenos especializados se empeñan en prescribir los medicamentos de las marcas que más apoyan su actualización científica, mientras que los representantes de las marcas hacen su trabajo seductor.
Quizás la clave de esta dinámica está en marcas versus genéricos: los médicos generales están entre los que más recetan fármacos genéricos, no de marca.
Los especialistas que más le dan de lado a los medicamentos genéricos (más baratos y accesibles) y que más favorecen las indicaciones de marca de los diferentes laboratorios nacionales y multinacionales, son los traumatólogos y ginecólogos, con un abrumador 94 y 93 por ciento del total de prescripciones de marca, respectivamente.
Le siguen con alto porcentaje los cardiólogos, pediatras, internistas y médicos generales, con 87, 86, 83 y 82 por ciento.
Es una matemática infernal en un juego de mercado donde los médicos generales están muy lejos, bien lejos, panorama que deberá cambiar con el último informe de IQVIA.