Por Ángel F . Guzmán
Pekín, China. – En una escalada de tensiones comerciales, el gobierno chino anunció este viernes la imposición de un arancel del 34% a productos estadounidenses, en respuesta directa a las medidas similares aplicadas por Washington. La medida, que entrará en vigor el 10 de abril, marca un nuevo capítulo en la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo.
Medidas de represalia: Más que aranceles
El Ministerio de Comercio chino no se limitó a los gravámenes:
– Restringirá exportaciones de materiales raros clave para industrias como la electrónica y aeroespacial.
– Incluirá a 16 empresas estadounidenses en su lista de control de exportaciones, afectando a compañías como High Point Aerotechnologies y Sierra Nevada Corporation.
– Sancionará a 11 firmas por su «cooperación militar con Taiwán», prohibiéndoles nuevas inversiones en China.
«Estas acciones buscan proteger la seguridad nacional y los intereses de China», declaró el ministerio en un comunicado.
El detonante: Los aranceles de Trump
La respuesta de Pekín llega 24 horas después de que el presidente Donald Trump impusiera un 34% de aranceles adicionales a productos chinos, sumándose a tasas previas del 20%. En total, las importaciones chinas a EE.UU. ahora enfrentan un gravamen combinado del 54%.

Trump también castigó a países como Vietnam (46%), Camboya (49%) y Laos (48%), donde empresas chinas habían reubicado fábricas durante la primera guerra comercial (2018-2021).
Historia de una rivalidad económica
– 2017-2021: Trump impuso aranceles por $370,000 millones anuales a China.
– Marzo 2025: China respondió con tasas del 10%-15% a productos agrícolas estadounidenses.
– Abril 2025: La nueva ronda de represalias evidencia que el conflicto está lejos de resolverse.
Impacto global
Analistas advierten que esta escalada podría:
– Dislocar cadenas de suministro globales.
– Aumentar precios de tecnología, autos y bienes de consumo.
– Frenar el crecimiento económico en ambas potencias y sus socios comerciales.
Mientras Trump justifica sus medidas como «defensa de la economía estadounidense», China las tilda de «proteccionismo que perjudica el comercio multilateral». Con ninguna de las partes dispuesta a ceder, el mundo se prepara para una **nueva fase de incertidumbre económica
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En contexto:
– Taiwán, tema sensible para China, sigue siendo un punto de fricción.
– Empresas tecnológicas y agrícolas serán las más afectadas.
– La OMC ha sido marginalizada en este conflicto bilateral.